Depresión infantil

¿Puede mi hijo/a tener depresión?
En contra de lo que muchos adultos pueden creer, la depresión infantil es un problema bastante frecuente. Lo que ocurre es que, en muchas ocasiones, la sintomatología es diferente a la presentada por un adulto con depresión.
Los síntomas principales de la depresión en niños son los siguientes: tristeza, irritablidad y agresividad, anhedonia (pérdida del placer), llanto fácil, falta del sentido del humor, sentimiento de no ser querido, baja autoestima, aislamiento social, cambios en el sueño, cambios de apetito y peso, hiperactividad, disforia e ideación suicida, pérdida de energía, cansancio y fatiga, sentimientos de inutilidad o culpa excesivos, disminución de la capacidad para pensar, concentrarse o tomar decisiones.
Claro que, por supuesto, no encontramos toda esta sintomatología en un niño deprimido, si no la combinación de algunos de estos signos.
Si sospechas que tu hijo/a puede estar sufriendo una depresión, consulta con un especialista en psicología o psiquiatría infantil.